Como el inconsciente dirige mi fertilidad

Cómo el inconsciente dirige mi fertilidad

Nuestra mente está dividida entre consciente e inconsciente. Sólo el 5% de lo que hacemos es a nivel consciente y el 95% es a nivel inconsciente.

¡TU INCONSCIENTE ES MAS LISTO QUE TÚ!

Nuestro consciente es esa vocecita interior que nos acompaña y que nos hace a veces sentir muy bien cuando nos decimos cosas bonitas, afirmaciones positivas; pero también es capaz de llevarnos a un callejón oscuro si sólo nos decimos cosas negativas, rumiaciones negativas.

Nuestro inconsciente nos lleva a respirar, dormir, digerir sin darnos cuenta a lo largo de toda la vida, pero lo más importante es que es esa caja llena de sorpresas, llena de herramientas, llena de recursos,…. nuestro inconsciente es un depósito de sabiduría, el nos trae nuestra experiencia, nuestro sentir y nuestras conductas sin darnos cuenta, de manera automática.

En nuestro inconsciente se instalan los miedos, los traumas, el amor, y un sinfín de creencias de las que no somos conscientes. Y estas creencias nos limitan o nos dan la fuerza para conseguir aquello que anhelamos.

Una creencia instalada en nuestro inconsciente bien por patrones heredados de la familia o bien por experiencias vividas a lo largo de nuestra vida, condicionan qué pensamos, qué sentimos y cómo nos comportamos.

A veces nos encontramos con afirmaciones familiares que has escuchado:

  • Los hijos son una carga
  • Se te va a pasar el arroz
  • No sirves para tener hijos
  • Cuando tengas hijos verás lo que es sufrir
  • No mereces la pena
  • Esta vida es un infierno

 

Y así un sinfín de ellas más. El sabio inconsciente que está preparado para creer lo que le dicen consigue defenderte de aquello que puede hacerte daño.

Para qué va a darte la responsabilidad de cargar con unos niños pesados o traviesos con el sufrimiento que conllevan, o cómo va a dejar que te quedes embarazada cuando eres tan mala y no mereces estar en al vida, o la vida es tan dura que mejor no procrear…

De la misma manera has podido tener una abuela que murió en el parto, una madre y hermano esquizofrénica, un hermano violento, muertes tempranas, abortos en la familia, etc. Todo ello ha traído tanto dolor a la familia que tu inconsciente sabio te defiende de ello.

Nuestro cuerpo es un gran servidor, es un gran sabio que nos protege. El cuerpo sigue a nuestro inconsciente, a lo que le marca nuestro alma familiar.

Es normal que busques una respuesta médica, pero ¿detrás del síntoma que hay? El cuerpo es un albergue de los síntomas, el cuerpo somatiza nuestro malestar, nos protege inconscientemente, aunque el resultado a veces nos cueste la vida.

Y ¿qué puedo hacer para cambiar esto?. Lo primero tomar conciencia de ello, hacerlo consciente, darle luz. A partir de ahí hay que hacer una trabajo de aceptación, de reconocimiento, de integración. Todo ello será mucho más sencillo de la mano de un proceso terapéutico.

Escrito por:
Sonia Navajo. Socia Fundadora Fertilidad Emocional.

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