La resilencia en la búsqueda de un bebé

La resilencia en la búsqueda de un bebé

Cuando intento tras intento no llega el bebé la desesperación aumenta y parece que sólo nos queda la resilencia.

Pero, ¿qué es resilencia?
La resilencia es la capacidad que tenemos de adaptarnos lo mejor posible frente a una trauma o a una situación o estado adverso. No significa que no sufras, es más bien cómo nos adaptamos a este evento inevitable desde el equilibrio y la serenidad.

Con resilencia llevamos a cabo un proceso complejo para encontrar los recursos necesarios y así poder afrontar lo que nos está ocurriendo de la mejor forma posible. Pero tener resilencia es un propio reto, no todo el mundo nace con ella, es algo que se puede desarrollar.

Cuando te encuentras ante la adversidad de no quedarte embarazada, parece que el mundo se desmorona a tus pies, pero en este proceso tan traumático es el momento de sacar lo mejor de ti para cuidarte e intentar conseguir tus deseos. Es por ello que es el momento en que empiezas a desarrollar la resilencia sin que te des cuenta.

Pero si aun así quieres mejorar esa capacidad de adaptarte a esta situación, descubre aquí una serie de características que puedes desarrollar para mejorar tu resilencia.

 

  1. Toma conciencia de lo que está ocurriendo. Cuanto antes mejor, sin evitarlo, cuales son mis limitaciones y qué puedo hacer para mejorarlas.
  2. Esto que me está ocurriendo ¿para qué me ocurre?. Por muy desagradable que sea, me pregunto qué me ha venido a enseñar, qué voy a sacar positivo de todo esto.
  3. Toma acciones decisivas. ¿Qué está en mis manos, qué puedo hacer?. Me pongo a ello sin más dilación.
  4. Flexibilidad, flexibilidad y más flexibilidad. Me voy adaptando en el camino a cada piedra que se me va poniendo, de manera consciente y creativa.
  5. La vida se presenta de otra manera a lo esperado y yo me voy adaptando a ello, voy cambiando lo que tenía planeado y mis metas vitales las adapto en función de mis circunstancias. Sé capaz de ir convirtiendo una experiencia tan dolorosa en algo positivo.
  6. Sé tolerante contigo mimo. Conócete para no quedarte en un callejón sin salida, márcate tus tiempos para permitirte sentir emociones fuertes y salir de ellas. Todo es superable, pero a su tiempo. Cuídate.
  7. Sé objetivo, mira lo que te está ocurriendo con perspectiva, no dejes llevarte por la negatividad. Qué recursos que tienes a tu alcance para conseguir mejorar lo que te ocurre. Esfuérzate por seguir teniendo una mirada positiva a lo acontecido.
  8. Confía en la vida, confía en ti. No lo veas como un obstáculo insuperable. Imagina, visualiza, siente tu vida adaptándote en esta situación a la que te estás enfrentando.
  9. Practica el aquí y el ahora, fluye con la vida, toma conciencia plena de lo que está ocurriendo y acéptalo. Vive el presente, olvídate del pasado y no te angusties por el futuro. Disfruta de los pequeños detalles que te ofrece la vida.
  10. Rodéate de personas que te puedan ayudar. Tanto amigos como familiares como del apoyo profesional que sea para ti vital en estos momentos.

 

Sonia Navajo.
Socia Fundadora de Fertilidad Emocional.

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¿Y tú, para cuando el niño? (¿Por qué no te callas?)

Llega la Navidad y con ella numerosos encuentros con personas que no ves normalmente, familia, amigos, etc. Para muchos un momento de armonía, de alegría, de amor. Para otros un momento duro, ya que se da esa situación en el que te preguntan por tu vida y milagros y parece que si no haces lo mismo que los demás eres una persona rara, excluida de la vida.

Pero sobre todo llega un momento duro para aquellas mujeres o parejas que no consiguen quedarse embarazadas. Ha pasado un año más, 12 meses, tiempo suficiente para que hayan ocurrido muchas cosas. Estas personas que seguro que el año anterior con cierto miedo, pero con bastante ilusión brindaron por un año nuevo en el que estaban convencidas que ya les vendría la cigüeña a tocar en su puerta y tras doce duros meses esto no ha sucedido. Una Nochevieja más sin que llegue, sin cumplir ese sueño tan deseado, sin cumplir lo que el sentido de la vida me depara como mujer: crear vida, criar hijos.  Un duelo más, tras 12 meses de duelo cada vez que vas al baño y esa mancha roja asoma en tus braguitas, otro año más sin poder ser madre.

Y el gran problema es que alguien que no ha pasado por esto no tiene ni idea de lo duro que es para ellas y ellos. Es imposible llegar a sentir su dolor, que es muy grande y no se dan cuenta de lo que duelen sus palabras, inconscientes palabras, quizá sin malicia.

  • ¿Para cuando el bebé?.
  • Cómo sigas así se te pasará el arroz.
  • Tus primas ya han sido madres las dos.
  • Esta juventud no sé a que espera.
  • ¿Aún sigues sin novio?
  • ¿Para cuándo el hermanito?
  • Estamos deseando que seas madre.
  • Tengo unas ganas locas de tener un bebé y poder ejercer de abuela.
  • Bueno, hay muchas parejas que no han tenido hijos y no es el fin del mundo.

Hago un llamamiento a la prudencia, a la comunicación consciente, al respeto. Este tipo de preguntas, de frases hechas son puñaladas directas a su corazón. Y tatuajes a su inconsciente para aumentar el trauma y la ansiedad sobre lo que están pasando.

Algunas parejas lo han contado y son capaces de transmitirles a sus familiares y amigos más allegados su sentir, pero una gran mayoría lo llevan en silencio, por prudencia, por pudor. Todo se merece el mayor de los respetos.

Sé consciente de tus palabras, de tus expresiones, ten cuidado. Ponte en su lugar.

Defiende de manera asertiva a tu hija o a tu hijo cuando aparece la vecina diciéndoles algo. No se lo permitas.

Estas personas demasiado sufrimiento tienen ya como para que se lo aumente tú o la vecina del quinto o la tía del pueblo con una frase poco adecuada.

Sé prudente, ama, abraza, sonríe y apoya a estas personas.

Escrito por:
Sonia Navajo. Socia Fundadora Fertilidad Emocional.